viernes, 16 de junio de 2017

La Revolución de Octubre




Por sus orígenes y características, la revolución rusa tiene muchos puntos de coincidencia con la revolución española. Como España, Rusia era un país especialmente agrario, semifeudal que, por el carácter incipiente y retrasado de su economía capitalista, no había realizado aún la revolución democrático burguesa. Por esa circunstancia, mencheviques y socialistas revolucionarios afirmaban que puesto que esta revolución no había sido realizada, la clase obrera no podía tornar el poder, sino que debía contribuir a la instauración y consolidación de una república burguesa parlamentaria. Cuando, en febrero de 1917, bajo el impulso arrollador de las masas trabajadoras, se desmoronó todo el edificio de la monarquía zarista, la burguesía consiguió, en el primer momento, encauzar la revolución encuadrándola en el marco de la república democrática. En esa ocasión, la clase capitalista, que había temblado por sus privilegios, halló un auxiliar precioso en los reformistas, los cuales secundaron directa y activamente sus propósitos. Cuando Lenin llegó a Petrogrado, en abril, se vivía en plena euforia democrática. El contagio habíase extendido incluso a los sectores dirigentes del partido bolchevique y al órgano de prensa Pravda, el cual, bajo la dirección de Stalin, preconizaba una política de compromiso [...] Lenin se volvió resueltamente contra esta política y, en sus famosas "tesis de abril", preconizó la conquista del poder y la constitución de un gobierno obrero y campesino, [...] Lenin condujo al proletariado ruso a una gloriosa victoria. ¿Cuáles fueron las premisas necesarias de esta victoria? Primero: ruptura completa y total con el conformismo. [...] Segundo: romper con todas las ilusiones democráticas. La república parlamentaria era la dictadura disimulada de la burguesía, la guerra y la esclavitud. [...] Tercero: destruir el antiguo mecanismo estatal, sustituyéndolo por los nuevos órganos creados por la revolución misma. [...] Cuarto: descomponer al antiguo ejército, precipitar la paz, por el odio a la guerra. [...] Quinto: asegurar la alianza con los campesinos. [...] Sexto: política revolucionaria intransigente. [...]¡Qué sorprendente analogía con el momento histórico que estamos viviendo en nuestro país! Como en 1917 en Rusia, no faltan aquí mencheviques y socialistas revolucionarios que pretenden contener el cursos de la revolución, desviarla en beneficio de la burguesía; [...] El POUM desempeña en nuestro país el mismo papel que desempeñara en Rusia el partido bolchevique. [...]

Artículo de Andreu Nin (el Vendrell, 1892 - Madrid, 1937) a La Batalla (24-I-1937).

Fuente: Abansd'ara, peces històriques triades per Josep Maria Casasús, diari ARA del 16 de juny del 2017.

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